Chicos...

Acabo de leer una entrada muy divertida de uno de mis periodistas favoritos y mientras lo hacía fue inevitable cuestionar al mundo o no sé a quien me escuche el porqué no habían hombres así, creo que se están extinguiendo, de esa madera ya no los hay, y si los hay aún no ha llegado uno para mí. No me alarma, pero tampoco soy indiferente. Hace algún tiempo me gustaba un tipo algunos años mayor que yo lo cual me motivaba mucho, y le ponía una matiz diferente al trajín de todos los días, bueno eso duró algún tiempo hasta que dejé de verlo y aquello quedó relegado al olvido con el dolor de mi corazón, porque las circunstancias en las que podía encontrarlo eran determinadas. Recuerdo que durante aquel tiempo capté detalle a detalle cada uno de sus gestos y me gustaba más. El corazón se aceleraba cuando había contacto visual con él, asunto que aún sigue, pero con la diferencia que asumí que no es para mí, así que mejor lo dejo ahí. Además me gusta otra persona a la que no deseo dar la mínima importancia pero que sin embargo espero y soporto y lo hago con la mayor dedicación. Cosas que pasan y me molestan, porque no resisto a los chicos poco maduros y viene uno y se atreve a transgredir lo que yo considero casi como principios (risas).

Ah estoy sacrificando casi dos meses de mis queridas vacaciones para recuperar y avanzar algunos cursos de la universidad, a lo que llaman cursos de verano jaja sólo espero terminar y alistar maletas para tomar vuelo y disfrutar de algunos días o semanas quizás lejos de la ciudad.

Que así sea :)

Apetito amargo


Tenía muchas ganas de escribir, algo así como gritar pero sin levantar mucho la voz [si se pudiera...] y de reír, pero de esas risas sin alegría, creo que para evitar el llanto, que si me hecho a llorar...no lo sé, quizás y luego me doy cuenta que sólo son lágrimas un tanto vacías, que mi pena no es insufrible.
Han pasado tantas cosas por mis narices, que soy incapaz de sorprenderme, he probado el sabor amargo de algunos desencantos, que a estas alturas de mi corta existencia sé cómo cerrar algunos capítulos y escribir nuevas historias, claro que aún faltan muchas cosas más.
A veces no es sólo el dolor o la angustia, sino la esperanza que me entusiasma y me abre posibilidades y me las cierra, como quien dice 'me pone la miel en los labios' . Sin embargo me la suda, he dicho y Lo triste de todo esto es que sé que volveré a creer y tener esperanzas.
Quisiera pasear con descaro mi indiferencia pero mis ojos me delatan, o quizás con franqueza escupir ciertas verdades y deshacerme de ellas, no obstante he fallado en decirlas a la persona indicada y en silencio he sabido adormecer el recuerdo.

Exprimiendo mi sentimentalismo

No sé, porqué o quizás si pero no lo quiero admitir, porque es triste y no se me da estar asi y blah blah, pero finalmente termino estándolo de alguna manera y superándolo después, hasta volver a mi estado natural que es el pesimista~ Estoy exponiendo mucho de mí últimamente y me parece un tanto ridículo colgar algunos videos acompañados de letras precisas, que quisiera cantar, gritar o algo así. Mis canciones sufridas como diría una amiga, pero no.
Por ahí encontré canciones preciosas, de las que solía escuchar cuando tenía menos de 15, y por alguna razón me parece hace muuuuucho tiempo ¡me siento vieja! los recuerdo y me digo ¡qué tiempos! aquellas veces me contentaba con estar pegada a la radio y ya, ahora viene acompañada de mis porquerías sentimentales que me inquietan, pero bueno se trata de sobrevivir-vivir.



No soy buena

Mi lado oscuro se ha revelado, los problemas me han podido más y ver la desdicha de las personas que quiero y no poder hacer nada me han llevado a un abismo, en el cual siento seguir cayendo. Sé que las lágrimas no bastarán para poner remedio a las cosas, pero a mi corta edad ya fué más que suficiente y hoy no hay poder humano que me devuelva el aliento. Me siento fuera de este mundo, quisiera ser un alma vagabunda, que sólo contempla la vida de las personas que ama, aunque sería mucho pedir. No he dado más de lo que recibo, por el contrario siempre he sido un ser incapaz de hacer algo por los demás. algo de lo que valga la pena contar, algo que merezca recordar y de lo cual pueda sentirme orgullosa.
He sido una insensible desprovista del valor y la voluntad suficiente para servir a las personas que me aman, pero que sin embargo reniegan también de mí. Pedir una oportunidad para cambiar no ayuda, al igual que yo, ellos también están cansados. También ignoran lo que yo siento, quizás como yo, con la diferencia que yo no puedo hacer por lo que ellos sienten.
He vivido por vivir sin un objetivo alguno, porque nunca quise hacer nada, siempre dejé las cosas a medias. Siempre pienso en un mañana, pero no sé que hacer, sólo las cosas que tengo que hacer. En fin, digo que mi vida no me pertenece y tampoco sé quién soy yo o en qué me estoy convirtiendo.