Lo cierto es que esta frase me describe en pocas palabras y sin necesidad de dar un sinfín de detalles.
Lo cierto es que esta frase me describe en pocas palabras y sin necesidad de dar un sinfín de detalles. Chicos...

Memorias y un poco de apatía...

Cuando la vida te exige un sonrisa
De algo tengo que morir, y lo haré bailando

Hoy me extraña que mi hermano pequeño no celebre los beneficios de mi derrota, porque me he rendido obedientemente a los síntomas de un resfriado. Malestar general, dolor de cabeza, etc…y no he tenido fuerzas para mantenerme en pie por mucho tiempo y opté por recostarme. Sin embargo justo hoy tengo muchas cosas por hacer, y a mi hermano se le ha dado por ver películas, sin la intención de ponerse a jugar en el ordenador [Cosa que hace cuando yo quiero hacer uso de ella]. Es más, creo que no está ni enterado que estoy con los indicios de un terrible resfriado.
No soy de las personas que sucumben fácilmente a las enfermedades, porque creo que en estos últimos años, he desarrollado una barrera optimista contra este tipo de cosas, que ha funcionado muy bien, hasta donde yo creo. No obstante ahora estoy físicamente indispuesta y con una invitación pendiente, porque uno de mis mejores amigos se ha dado la molestia de llamarme e invitarme a su fiesta [cosa que también me sorprende, porque si fuera él no invitaría a alguien como yo] y he dicho que sí ¡Allí estaré!
No sé cómo haré para recomponerme y buscar energías de donde no las hay, porque quiero ir. Aunque mi madre me diga: ¿No que estabas mal? , pero ya tengo planeado qué decirle. “De algo tengo que morir, y lo haré bailando” ¡ole!
¡Auch! Los golpes de la vida ¡duelen!

Esta vez lo digo sarcásticamente, lo mío sí fue un golpe de verdad. Hace un par de días iba tan de prisa que mi único objetivo era tratar de llegar lo más temprano posible a clases, que no me percaté que un tipo venía corriendo a lo bestia y nos encontramos fatalmente en el borde la vereda y ¡PUM!
Él salió despedido hacia la pared y yo hacia el asfalto, por suerte los autos estaban detenidos y al reparar las llantas detrás de mi cabeza, mi único reflejo fue no perder un segundo y levantarme enseguida.
Tal fue la rapidez con que lo hice, que el tipo aún seguía tendido en el piso, con los pajaritos dándole vueltas la cabeza.
Río internamente recordando aquel incidente, porque el pobre pensó que me le iba encima muy decidida a atacarlo, pero lo cierto es que había tanta gente, que llamar la atención más de lo que había hecho era suficiente. Y lo di por terminado, poniéndome en marcha, lo más ágilmente posible, además de ello era tarde.
¡Bf! A tener cuidado antes de que un tipo embista contra una ¬¬

•Por cierto hoy terminé de leer “Huésped” de Stephenie Meyer. Y terminé nostálgica, porque no imaginé terminar conmovida. Llevaba meses teniendo el libro en manos, no muy motivada cuando empecé con las primeras líneas, puesto que me parecían ridículas algunas escenas, nombres y cosas por estilo. Hasta cierto punto llegué a aborrecer a “la viajera” porque su actitud me ponía impaciente, además de algunos parrafones que me parecían poco interesantes, y los pasaba a grandes rasgos. Hasta que leídas un buen número de páginas me vi muy metida en la historia, como para no querer perderle el hilo. Admito que historias donde alienígenas le ponen salsa al asunto, no son lo mío, pero “Huesped” ME ENCANTO, ME ENCANTO, ME ENCANTÓ.
Y al final, pues satisfecha.
Está entre uno de mis libros favoritos. Así que lo recomiendo.
12 de Julio

Hoy el despertador repiqueteó antes de las 6: am y me levanté media somnolienta con la sola idea de estudiar para mi examen, y conociendo lo pesada que soy, me llevó un buen tiempo hacerlo. No puedo quejarme el examen estuvo FACIL *se pone a llorar* pero no estudiar pequeños detalles me ponen en riesgo. Siempre lamentaré lo pasota que soy a veces, teniendo las preguntas en mano, para luego lamentarme después, pro confiada.
GRRRR.
Sólo queda estudiar estudiar estudiar…
Sonando: UB40 - Higher ground♪
PD: Encontré esta pequeña entrada y me da a pelo: ¿Yo enamorada? No, gracias.
Fuente: http://alma-dulce-amarga.blogspot.com/2010/07/yo-enamorada-no-gracias.html
oh, si creo que me gusta alguien...
24 de Junio

No pienso olvidar...
No creo en muchas cosas, entre ellas el olvido, específicamente el hecho de olvidar a alguien. La única justificación para hacerlo sería sobrellevar una enfermedad mental y yo aún no padecí alguna. Reconozco que algunas veces he deseado volver atrás y cambiar las cosas, pero sabía muy dentro que el desearlo no cambiaría en nada y me sometía a mis emociones. Si quería llorar lo hacía o si el llorar no adormecía mi aflicción, buscaba excusas para dejar de lado al causante de todo ello. Suprimiendo los buenos recuerdos, pero volvía a lo mismo, aflicción, lágrimas, recuerdos.
Estar deprimida nunca me pareció una buena idea, y espero que no lo sea en un futuro. Detesto poner mi granito de arena para estar triste, porque puedo estar bien si yo quiero y parecer valiente frente a dificultades sentimentales, pero a veces estar triste es inevitable.
Lo cierto es que todo pasa, y después el recordar o hablar de ello, no me ha hecho sentir mal, ni mejor. Tampoco me esforcé por olvidar, porque es una de las cosas que también detesto.
Así que ha dejarlo estar, porque pienso que olvidar es mentir, dejar de lado suena mejor.
Viernes 11 De Junio

17 de Marzo

25 de marzo

Me preguntaba si estaba bien, y yo le contaba mis mentiras…a veces la sinceridad se me escapaba de las manos y me atrevía a decirle algunas verdades, pero aclaraba que eran mentiras mías y él terminaba por creerme, sin tener la mínima sospecha que esas supuestas mentiras, escondían mis verdaderas intenciones.
Pero ayer decidió alejarse sin darme explicaciones, y cortar todo cuanto pudiera recordarle a mí.
No puedo creerlo, quiero encontrarle una explicación, pero me encuentro en un mar de posibles razones y me siento culpable.
23 de Marzo

Viernes 19 de marzo

Hoy me rendí ante la imposibilidad de decirle te quiero…y la debilidad ganó terreno. Cuando preguntó el porqué de mi aflicción, sólo inventé otra mentira y él la creyó. Tuve unas inmensas ganas de echar a llorar sobre sus hombros y reclamarle que era un idiota, por no percatarse de las señales…pero cambió de tema. A veces es realmente un idiota y lo peor de todo es que a veces termino creyendo mis propias mentiras.

